Ya sabemos de las abismales diferencias de la rubio y gran parte del “personal refrescante”, de los problemas sin final de la divertida y el que todo lo vende, el fumador y el de los guineitos, la incomprensión entre la que paga las dietas y la reina y entre el chef, todo esto sin mencionar los miles de conflictos del chofer de la primera dama.
Entre otros tantos problemas no tan refrescantes, creo que todos tenemos algún tipo de diferencia con alguno de nuestros compañeros, ya sea por la diferencia de puestos o bien, por otro tipo de diferencias entre si. ¿Pero qué pasa con las personas en esos cargos?
Por ejemplo, la muy adorable paulina, a quien todos amamos cuando estamos fuera de la línea de combate y cuando nos separan “las puertas más refrescantes de la TV”. Es muy buena compañera de almuerzo, aunque no tan buena aguantando la presión ejercida por el porta, presión que recae sobre cualquier alma en pena siendo los más afectados aquellos que componen el motor de CTN y aun así, las diferencias se quedan al salir de los escritorios.
Algunos que sí son un poco más drásticos, son la divertida y el vende lo todo. Escuché que una vez la joven amenazó con dar un par de patadas al vendedor, a quien escuchamos decir a diario: “Quítenme ese programa”. Y aunque ella ha tenido problemas graves con el lento, nada se compara a las tantas reuniones y problemas con su archienemigo laboral. Pero sí nos consta, haberlos visto cherchar y hablar sin tensión alguna, temas no laborales.
Un caso muy conocido es el de la paga dietas Vs. el casca rabias. Se trata de un tema difícil, porque nadie sabe a ciencia cierta la razón de sus diferencias personales. Nos han desmentido la posibilidad de un romance, que al finalizar destrozó una linda relación, pero el tema es su relación, la cual han sabido llevar de manera laboral, creando un gran contraste en nuestro post. Esto nos hace llegar a la conclusión de que las diferencias personales no deben afectar las laborales, y viceversa.
Sabemos de otras diferencias que no son para nada agradables y que no se limitan a lo laboral. Este es el caso del de los guineitos y el fumador, quienes dicho sea de paso, son muy buenos en su trabajo y mantienen buenas amistades con otros empleados refrescantes. Y a pesar de que sus diferencias no se limitan a lo laboral, nos dan una buena referencia de por qué no debemos cegarnos y olvidar que más allá de una posición o un lugar de trabajo, existe la posibilidad de tener un buen amigo.
miércoles, 12 de agosto de 2009
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Adelante FEMINISmO! Luchemos por nuestros derechos:)
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