La clara se peina y decide ponerse algo más que polvo en la cara. Algo pasa. Y si por casualidad del destino, se unta perfume luego de asearse los dientes en la tarde, no hay duda. Se trata de una prueba fehaciente de que está enamorada. ¡Pero bueno! ¿Es que acaso uno no puede estar bien solo por uno?
De cuándo acá, el querer estar medianamente decente, o amanecer un día con el deseo de lucir diferente, o arreglarse con el simple hecho de refrescar nuestro reflejo en el espejo, necesariamente tiene que ser un sinónimo de que se tiene novio, se va tras una conquista, o en el peor de los casos, se padece de una de las mayores complicaciones que tiene la vida: estar enamorado.
Particularmente, no soy de esas mujeres que desde que Dios amanece tienen que pintarse la boca y encaramarse en unos tacos. Todo lo contrario, comodidad, es mi lema. Y lo admito, hay veces en la que me paso. Por ejemplo, no me ha importado salir de mi casa en rolos, anchoas o con un atuendo digamos “tirao”. Vamos, tampoco es que ando andrajosa o rota por ahí, ustedes entienden. Para mí, un jeans sencillo y un t-shirt fresco, acompañados de unas chancletas son el atuendo ideal.
De igual forma, no suelo estar con esa maquilladera diaria. Ese tipo de preocupaciones, como si tal arete me combina con este pantalón, que si no fue el mismo que me puse ayer, la cambiadera de cartera para que esté a juego con el color de la ropa, son demasiado para mí. No solo carezco de tiempo (que bien puede invertirse en una siesta), sino que también es mucho estrés.
Ahora bien, hay días en los que a uno se le da con ciertas cosas. Y yo soy muy por como me siento o por lo que quiera en un determinado momento. Es decir, no necesito buscar excusas, ni una razón en específico, para sentirme feliz, reír, canear, bailar, cherchear, ni para tener deseos de estar bonita. ¡Si me nace hacerlo, es suficiente!
Créanme. El día que esté felizmente enamorada, si mi vida se baña con el complicado, deseado, inexplicable, dulce y tan necesario néctar del amor, no necesitarán comprobarlo por mi forma de vestir. Saldré a gritarlo a los cuatro vientos. ¡Y entonces habrá otra razón para celebrar!
jueves, 13 de agosto de 2009
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Mire mi hermana deje su muela esos son sintomas de cuando se esta enamorado, ahora quieren venir a confundir y a enredar a uno con tanta palabrerias, el que se aregla mas de la cuenta es porque esta enamorado eso esta dicho y demostrado.
ResponderEliminarjajajaja ay que chulo característico de mi hermana hablar así...
ResponderEliminarBueno no deja de ser cierto que cuando se avecina una nueva conquista uno se pone más bonitica jejeje y el rostro le brilla mucho mas, pero también es cierto que no siempre ese sea el motivo para uno andar bien puesta físicamente. Así que hermana suelen pasar ambos casos y a todos nos pasan tanto a mujeres como a hombres!