¿Por qué? Un simple por qué es lo único que atino a decir después de darme cuenta de lo raro, increíble, dudable y poco probable que resulta, que un hombre y una mujer sean solos amigos.
Y cuando digo amigos, no me refiero a esos que tienen ciertos “derechos”, ni a los llamados “amigos sexuales”, “amiguitos”, a los agarres, a los tan populares y modernos “affair”, y hasta los más coloquiales “peor es nada”. Hablo de una relación que va más allá de un interés físico y sexual, donde interviene una similitud de gustos o algunas preferencias, intereses comunes, forma de pensar, talvez de actuar, así como un sentimiento leal de compañerismo, cariño y el placer de compartir lo bello de la vida.
Es sencillo. A mi entender, vivir es la oportunidad prestada de transitar por el sendero que elijas, o en su defecto, en el que las circunstancias te permitan elegir. Créanme, el camino se vuelve mucho más agradable si en él, nos encontramos personas agradables, con las cuales se pueda confiar, reír, hablar hasta sentirnos mejor, aprender, enseñar, descansar… No todo se traduce a un romance o cualquier otro tipo de relación amorosa.
Nada de esto importa. Muy a mi pesar, son muchas las personas que apuestan al “piensa mal y acertarás”. El que “todos somos inocentes hasta que se demuestre lo contrario”, ya pasó de moda. Ahora es al revés. O sencillamente, para algunos es mejor “juzgar por su condición”.
Definitivamente, cada vez tengo más locura. Todavía me creo un universo paralelo al que nunca regresaré, porque no existe. Quizás nací en un mundo equivocado, incompatible con tanta falta de cordura, ingenuidad o estupidez. ¿Pero saben qué? No me importa.
Si creer que algo tan hermoso como una amistad sincera y desinteresada todavía es posible en este mundo contaminado por una serie de mezquindades e injusticias, significa ser loco y estúpido, acepto mi demencia.
Nunca podría arrepentirme de los amigos y amigas que tengo. Gracias a ellos, mi vida es, ha sido y será maravillosa. Son la mejor familia que pude elegir porque no solo me han dado la oportunidad de serles útil, al compartir lo poco que sé, sino que también han estado ahí en momentos difíciles, para ayudarme a levantar y enseñarme a seguir adelante.
Es por esto, que no importa que duden, cuánto me juzguen, cuántos piensen lo que no es de mi persona, todo valdrá la pena, si se trata de defender y luchar por un amigo.
miércoles, 5 de agosto de 2009
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Creo que yo también vivo en ese mundo paralelo, pero a veces pienso que a las personas se les hace difícil entender "AMISGOS" porque no han tenido la oportunidad de encontrar alguien con quien compartir sin un interés mas allá de lo físico.
ResponderEliminarCreo que una buena forma de explicarlo es:
“Polos opuestos se atraen, los iguales son amigos".
jejejejeje somos polos iguales :)
ResponderEliminartq amogo!