Para estar aquí y sentirme bien. A pesar de los reiterados piques con gente entremetida, que debería aprender que cuando no se tiene nada constructivo que decir, lo mejor es quedarse callado; de los desencantos, producto de una barbaridad de injusticias, así como de una serie de sin sabores que en ocasiones, desilusionan hasta al más positivo del mundo.
Pero aquí estoy. Sigo adelante o al menos intento continuar levantándome… Estoy muy feliz porque de verdad, me puedo considerar afortunada, la vida no se cansa de poner bendiciones en mi vida: las lecciones que aprendo cada día, lo agradable que es estar y sentirme hija de una familia, con defectos y altibajos sí, pero al fin y al cabo, es mi familia, es parte de lo que soy y es maravillosa. Y como si todo eso fuera poco, la otra inmensa familia que tengo, la que elegí, y nunca podré arrepentirme de hacerlo: ¡mis amigos!
Gracias a cada uno de mis amigos, los amo. No saben lo feliz que estoy de tenerlos, gracias por escucharme, por ofrecerme un abrazo cuando mi alma ha necesitado abrigo, por hacerme reír para que mis lágrimas se vuelvan de felicidad, (saben que cuando me río mucho, lloro), por decir esas palabras y socorrer mi desaliento, por querer lo mejor de mí, aconsejarme, apoyarme, consentirme…, desde lo más profundo de mi corazón: ¡GRACIAS!
Por eso y muchas otras razones más, hoy es un muy buen día para estar feliz, muchas gracias a ti, especialmente por recordármelo. ¡Te quiero un tro!
miércoles, 7 de octubre de 2009
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario