Como se me agotaba el plazo de entrega para el tan prolongado post (porque siempre me cohíben), decidí decir cosas sin sentido, cosas como cuánto me molestan las botellas, aunque me gusta celebrar con botellas los logros de mis amigos, ver las fotos de sus viajes me inspira a viajar, talvez a Disney o Londres. Viajo solo si dejo a alguien responsable de mis cosas, y espero que mientras esté de viaje no muera ningún familiar de un amigo, me daría mucha pena no poder acompañarlo. Creo que de ser así, me compraría un carro nuevo para venir a acompañarle y de paso, pelearle a personas por no hacer lo que no le dijeron que hagan, aunque es mi culpa por elegir alguien que sabía que se quedaría callado…
Antes de eso, me detendré en Santiago a saludar un nuevo amor, y si me place me devuelvo pa’ Europa @Madrid, a enrolar un porro de clorofila con mi ex archienemiga y mi amiga vidriecito. Y cuando llegue la noche, me voy a molestar con mi familia, me cambiaré el apellido y compraré una casa vacía donde pueda meter botellas, palos de golf y mi carro nuevo.
No… no, mi carro nuevo no, ni las botellas, las botellas me las voy a tomar con mis amigos para olvidar unas deuditas que nos deben, y a los nuevos les dejaré saber: Si no te pagan, por lo menos te pegan puro trabajo.
Pienso que ya es suficiente por esta vez, espero que hayan entendido un carajo, porque no sé lo que dije, y si dije un disparate u ofendí a alguien, perdónenme por hacerles perder el tiempo.
martes, 1 de diciembre de 2009
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
Este puede ser el editorial de aquel periodico unico y especializado del sector!!!
ResponderEliminarEl dedo malo
Totalmente en acuerdo con esta entrada, sobretodo, hay que tener muy en cuenta en cuáles manos recaen ciertas responsabilidades, y para nada se trata de un post sin sentido... Ojalá sus ideas se tomen para una oportuna reflexión.
ResponderEliminar